A
este nivel en su carrera, tras 12 años
de su primer álbum con The Corrs y 30
millones de discos vendidos, sería normal
pensar lo qué esperamos de Andrea Corr.
Con su remendado cabello y su recatada hermosura,
Andrea Corr nos muestra unas cuantas sorpresas.
Ahora
aquí viene con su álbum debut
en solitario, Ten Feet High, y de pronto todo
el trabajo ha cambiado considerablemente. Ahora
suena de un modo imprevistamente diferente y
positivo. La nueva invención sería
una magnífica reclamación, pero
esto no sería una exageración.
En la esencia, ella a abierto de par en par
la creatividad para revelar una cantidad de
riquezas ocultas, un regalo natural para la
narracón lírica, y una voz que
ierra más sobre el lado de lo inexpresivo
y el tono que nos tenía acostumbrados.
"Para
mi la música siempre ha sido más
sobre la canción que por el canto,"
ella dice. "Me gustan las canciones basadas
en historias, canciones con las que la gente,
como las de Neil Young y Simon & Garfunkel,
te transportan a todo tipo de lugares diferentes."
Cada
una de las 11 composiciones del álbum
- 11 temas sumamente eclécticos que muestran
una ámplia gama de sonidos - fueron inicialmente
compuestos por Andrea a partir del piano. Algunaos
de los temas incialmente sonaron dulces y pastelosss,
otras un tanto góticas. Pero para que
estas canciones cobraran más vida, Andrea
sabía que necesitaba a alguien a parte
de ella que pudiera hacerlo. Aquí es
cuando entra en acción el productor Nellee
Hooper. Andrea desde hace tiempo admira su trabajo,
particularme el que ha hecho con los albums
de Bjork y Massive Attack. Un amigo mutuo, Bono,
quien se ha convertido en el producto ejectuvo
del álbum, hizo las presentaciones necesarias,
y una unión solida fue formada.
Ten
Feet High ahora comenzó a tomar vuelo.
O, según las propias palabras de Andrea,
"con este album yo he escrito la historia
y Nellee ha coloreado el cuadro." Es un
cuadro a la vez muy colorido y también
en blanco y negro, ambos abiertos y escasos,
y llenos de vida. Con 32 años, Andrea
prospera magnificamente.
Cuando
tenía solo 15 años, Andrea Corr,
de Dundalk, se unió a la formación
The Corrs con sus hermanas Sharon, Caroline
y su hermano Jim. Sobre la siguiente decada
y media los hermanos crecieron hasta convertirse
en unos de los grupos más grandes del
mundo. En 1998 su álbum Talk On Corners
se convirtió en el álbum más
vendido en UK, el primer gran éxito de
la banda. Cada uno de sus discos ha vendido
una media de 5 millones de copias, una cifra
que pocos llegan a superar.
"Tuvimos
un tiempo genial y algunas buenas oportunidades,"
dice ella ahora, "pero en muchos modos
siempre estabamos agotados, viajando continuamente
de país en país y de continente
en continente, persiguiendo nuestro éxito.
No me estoy quejando, ni mucho menos - era nuestro
momento - pero todo lo demás fue apartado.
Básicamente, quisimos tener algún
tiempo libre, una oportunidad para respirar."
Y
entonces, despues de lanzar en el 2005 su álbum
'Home', la banda finalmente decidió tomarse
el respiro. Cada miembro se fue a casa para
vivir la vida que se habían negado desde
hacía tanto tiempo. Sharon, Caroline
y Jim comenzaron sus vidas teniendo una familia
y haciendolas más numerosas, mientras
Andrea comenzó una nueva vida ella sola,
de una artista en solitario, y comenzó
a trabajar en que lo que se convertiría
en 'Ten Feet High'.
"Quería
hacer un álbum lleno de pequeñas
historias," explica entusiasmada, "donde
mi imaginación podría dejarse
llevar desenfrenadamente de verdad." Tal
vez la palabra 'desenfrenado' sería la
más apropiada para explicar el comienzo
del disco. 'Hello Boys' muestra a Andrea - anteriormente
recordada como un dulce tono y un comportamiento
sereno - ahora sonando como una gatita caliente,
con las uñas asomando.
"Esto
es algo por lo que arrestarme, sí,"
dice ella, un destello aparece en sus ojos y
una risa astuta sobre sus labios. "Pensé
que no había razon por la que seguir
haciendo lo que había hecho antes. Así
que no lo hice. Tome un camino opuesto."
En
realidad, 'Hello Boys', que empieza con la linea,
"I know you are watching me/I think that
I like it (Se que me estás mirando/Creo
que me gusta)", seguramente revela un lado
emancipado y más atrevido a Andrea.
"Esencialmente,
la canción es sobre una dama de un burdel,
de la clase que solo está con clientes
especiales y es, por lo tanto, la más
deseable de todas," dice. Preguntandola
por la razón por la que encontró
inspiración para escribir sobre ese tema
ella se encoge de hombros. "No lo se. La
mente puede irse a lugares un tanto extraños,
¿no?"
'Shame
On You', es una canción aparentemente
bonita repleta de contrastes musicales y muy
clara pero que realmente contiene un mensaje
mucho más pesado. "Es
sobre el alistamiento y la guerra," explica
Andrea, "Una canción en protesta
por el prisma del amor, y como esos hombres
que se marchan a la guerra dejan atras a sus
esposas con las que nunca se casarán
e hijos que nunca tendrán."
La
amplitud de estilos del álbum avanza
rápido, Andrea que deletrea los multiples
carácteres de cada canción, que
tan pronto son juguetonas como sombrias. 'I
Do', sobre un matrimonio de cuento de hadas,
una canción tanto delicada como fascinante,
'Anybody There' destaca algunas lineas como
"Will there be anybody there to hold me?
(¿Habrá alguien allí para
sujetarme?)", 'Champagne Through A Straw',
una canción en plan cachondeo sobre la
forma de vida de los famosos y sus caprichos,
"I've got my all-over tan and my tummy-tuck/Big
house in the country, with expensive bags for
my scary little dogs... (Estoy completamente
bronceada en mi pequeña gran casa del
campo, con caros bolsos para mis pequeños
asustadizos perritos...)", y el tema final
'Ideal World' es una conmovedora balada sobre
la busqueda desesperada de una vida perfecta.
Luego hay una versión en el álbum,
una radical versión de un clásico
de Squeeze 'Take Me I'm Yours' que ella interpreta
completamente a su estilo.
"Este
trabajo no es necesariamente para mostrarme
al mundo realmente como soy," dice. "No
es algo artificial. No, es solo un álbum
con el que he disfrutado y ha sido una aventura
para mi. Estoy emocionada con los resultados
y aunque no tuviera éxito moriré
feliz." Una modesta sonrisa, luego: "Pero
naturalmente, espero que guste a la gente. Creo
que lo merece."
Realmente
es así. El 2007 parece que podría
ser el año más interesante para
Andrea, un año provocstivo y para volver
a reescribir las reglas.